top of page
Buscar
  • Normals i Diferents

Actualizado: 25 ene

(castellano)


Siempre ha habido hombres que han matado mujeres. Y hoy no hay más que antes. Lo que ocurre es que ahora lo sabemos más que antes, y nos preocupa más, y lo hablamos más y lo contabilizamos más. Y, sobre todo, lo denunciamos más. Porque antes esa violencia era normal y ahora es diferente:

http://diposit.ub.edu/dspace/handle/2445/139582


El poder ha sido masculino desde hace milenios, y en consecuencia:

a) los hombres definían la normalidad y las mujeres eran las diferentes.

b) El poder masculino, como todos los poderes, se ha ejercido con violencia.


Ahora esto está cambiando (o parece que está cambiando).

Hay que explicar, pues: 1) porque está cambiando este tipo de poder y 2) cómo afecta a la violencia contra las mujeres.



1.- porque está cambiando este poder


Todas sabemos que el poder es muy atractivo, y que quien lo tiene no quiere perderlo. Entonces... ¿por qué los hombres de hoy lo están dejando: son más imbéciles que los hombres de antes? Y ¿cómo es que las mujeres de hoy lo están conquistando: son más listas que las mujeres de antes?

Obviamente, la respuesta es negativa: siempre ha habido hombres imbéciles y siempre ha habido mujeres listas, luchadoras, combativas, etc. Ergo, la respuesta tiene que hallarse en lo que condiciona la acción de los hombres y las mujeres: la sociedad. La estructura social es la que hacía que antes los hombres tuvieran el poder y que ahora esto esté cambiando.


El poder de la estructura es más fuerte que el poder de los humanos. Lo podemos ver siguiendo, como hacemos siempre, las cuatro estructuras de nuestra sociedad

· 1.- Población: La revolución demográfica ha alargado la vida de las mujeres (también la de los hombres, claro) y les ha reducido trabajo reproductivo. Mucha más vida libre por vivir: una estructura demográfica de larga esperanza de vida y baja natalidad abre la puerta a la vida y la visibilidad social de las mujeres.

· 2.- Economía: Las revoluciones industriales y postindustriales han eliminado los componentes más físicos del trabajo (convencionalmente considerados masculinos). Esto, sumado al cambio demográfico, ha permitido la incorporación masiva de la mujer a la economía regular -la visible-.

· 3.- Política: los estados han ido ajustando con mayor o menor lentitud su gestión, y ahora legislan, ejecutan y juzgan de acuerdo con la nueva situación.

· 4. Cultura: los componentes masculinos de la estructura cultural van cambiando, aunque lentamente, siendo más rápidos los formales (la escuela por ejemplo) y más lentos los informales (los valores y actitudes, por ejemplo, en los que la normalidad todavía es muy masculina).


Estructura y acción:

Hay que considerar la paradójica perspectiva cuando el análisis se hace desde la estructura/macro o desde la acción/micro. ¡Perspectiva paradójica porque parece contradictoria, pero es complementaria!

• Estructura/macro, la baja natalidad es la causa: al bajar la natalidad se dan las condiciones sociales para que las mujeres accedan a la vida social (trabajo, estudios, etc).

• Acción/micro, la baja natalidad es el efecto: (a partir del cambio estructural) cada mujer tiene vida social (trabajo, estudios, etc). Y a partir de ahí puede decidir tener menos hijos y baja la natalidad.



Conclusión


Sin estos cambios estructurales, en especial el demográfico, las mujeres de hoy correríamos la misma suerte que nuestras bisabuelas: la subordinación; y las mujeres combativas de hoy correrían la misma suerte que sus bisabuelas: el deprecio (o la cárcel o la hoguera).

Sólo un poder más fuerte que el poder de los hombres podía modificar la dominación masculina: éste es el poder de la estructura social



2.- ¿por qué ahora parece que hay más hombres que matan a mujeres? (¿ahora hay más hombres que matan a mujeres?)


Psicología y psiquiatría, medicina y biología nos explican cómo son los hombres que matan mujeres (incluso el derecho penal se atreve con ello a pesar de su enorme ignorancia sobre el ser humano).

Aquí interesa explicar el papel de la sociedad, porque es el marco que condiciona y explica la acción de las personas. Y lo hacemos siguiendo el consejo del viejo Durkheim considerando los hechos sociales aislados de sus manifestaciones individuales.

Desde esta perspectiva, la actual violencia contra las mujeres como hecho social se explica por la acción combinada de dos factores sociales que se concretan en las estrategias de los dos grupos en conflicto, los hombres y las mujeres.

Lo que no sabemos (no puede saberlo nadie, y sólo podemos conjeturarlo) es si la acción combinada de estos dos factores incrementa la violencia contra las mujeres o sólo incrementa su percepción (conocimiento, preocupación, y denuncia).


2.1.- “morir matando” o los imperios en crisis son los más peligrosos (la estrategia masculina)


El ejercicio de cualquier tipo de poder funciona necesariamente con violencia (en cualquiera de sus manifestaciones: física o moral, material o simbólica, da igual). Por consiguiente, la dominación masculina también se ha ejercido con violencia.

Hoy, el desplazamiento del poder está poniendo en crisis la dominación masculina, de manera que el imperio que los hombres habían edificado desde tiempo inmemorial se tambalea. Y nada más peligroso que un imperio en crisis por el atractivo de la destrucción (“morir matando”, como dice el refrán). Y cuanto mayor y más antiguo es el imperio mayor riesgo de violencia final.


Podemos, además, sumar otros dos datos:

· una sociedad como la nuestra (competitiva, garantista y hedonista) incrementa la probabilidad de estos comportamientos violentos

· la persistencia de valores masculinos (la testosterona como valor) que se imponen a la falta de argumentos (como cantaba Raimon “no tienen argumentos, usan la fuerza”).

Por tanto, pensar que con unos cuantos cambios legislativos la violencia contra las mujeres desaparecerá es de una ingenuidad tan extraordinaria e inmensamente monumental que hace pensar en que se trata de un nuevo truco de los hombres para seguir manteniéndola.


2.2.- reforma o revolución / reforma o ruptura (la estrategia femenina)


El riesgo precedente se intensifica o se reduce con las estrategias femeninas, que se pueden resumir en las dos grandes estrategias de cualquier movimiento social: reforma o revolución.

Ambas estrategias pueden compaginarse, siendo los momentos revolucionarios los de mayor probabilidad de violencia.


Revolución:

Por lo que sabemos de la historia de los movimientos sociales, en su inicio se une mucha gente con diferentes niveles de compromiso y participación, y las diversas contradicciones del proceso van haciendo que la dirección del movimiento vaya quedando en manos de los sectores másdinámicos (los más combativos y/o iluminados) que imprimen un ritmo acelerado de confrontación y conflicto con dos resultados:

  • No toda la gente puede seguir el ritmo, de manera que las líderes se pueden ir alejando de las bases (o de la mayoría dela bases).

  • El adversario se encabrona (y puede aumentar la respuesta violenta del poder en crisis),

Y a partir de ahí pueden darse dos escenarios: triunfo de la revolución o thermidor (derrota de la revolución -victoria de vox, por ejemplo-). En ambos casos el escenario es de violencia: enfrentando la violencia revolucionaria del movimiento (no física) con la violencia reaccionaria del poder en crisis (que obviamente se puede manifestar de forma física y brutal).


La hipótesis de este escrito es que ahora estamos en un momento así: liderazgo combativo (muy combativo), desconcierto de las bases y respuesta agresiva del poder en crisis.


Reforma:

La reforma es mucho menos heroica que la revolución y no tiene buna fama. Se trata de una opción paulatina que evita el enfrentamiento directo. Es lenta. Obviamente no ahorra la violencia reaccionaria del poder en crisis, pero quizás la reduce y seguro que la deslegitima.



Conclusión:


La violencia contra las mujeres ha sido siempre consecuencia del ejercicio del poder masculino. Y ahora se le suma la crisis de este poder (primer factor), pudiendo acentuarse o no según la estrategia femenina predominante (segundo factor).


De modo que, aunque no sabemos si hoy realmente hay más violencia física contra las mujeres (nadie puede saberlo), la intervención de los dos factores:

  • hace crecer la percepción (conocimiento, preocupación y denuncia)

  • y quizás también puede incrementar realmente la violencia si es correcta la hipótesis de que ahora estamos en un momento revolucionario.



A partir de este análisis del marco social, pueden resultar más inteligibles las explicaciones de la psicología, la psiquiatría, la medicina y la biología para entender mejor quiénes y cómo son los hombres que matan mujeres.

33 visualizaciones0 comentarios
  • Normals i Diferents

Actualizado: 25 ene

(en català)


Sempre hi ha hagut homes que han matat dones. I avui no n’hi ha més que abans. El que passa és que ara ho sabem més que abans, i en parlem més, i ens preocupa més, i ho comptabilitzem més. I, sobretot, ho denunciem més. Perquè abans aquesta violència era normal i ara és diferent:

http://diposit.ub.edu/dspace/handle/2445/139582


El poder ha estat masculí des de temps immemorial, i en conseqüència:

a) els homes definien la normalitat i les dones eren les diferents.

b) El poder masculí, com tots els poders, s’ha exercit amb violència.


Ara això està canviant (o sembla que està canviant) .

Per tant cal explicar: 1) perquè està canviant aquest poder i 2) com això afecta a la violència contra les dones.



1.- perquè està canviant aquest poder


Totes sabem que el poder és molt llaminer, i que per tant qui el té no el vol perdre. Aleshores... ¿com és que els homes d’avui estan deixant poder: són més tontos que els homes d’abans? i ¿com és que les dones d’avui estan conquerint poder: son més llestes que les dones d’abans?. Òbviament, la resposta és negativa: sempre hi ha hagut homes tontos i sempre hi ha hagut dones llestes, lluitadores, combatives, etc.

Ergo, la resposta està en allò que condiciona l’acció dels homes i les dones: la societat. L’estructura social es la que feia que abans els homes tinguessin el poder i que avui això estigui canviant.


El poder de l’estructura és més fort que el poder dels humans. Resseguim-ho veient, com fem sempre, les quatre estructures de la nostra societat

1. Població: La revolució demogràfica ha allargat la vida de les dones (també dels homes, clar) i els ha tret feina reproductiva. Molta més vida lliure per viure: una estructura demogràfica de llarga esperança de vida i baixa natalitat obre la porta a la vida i visibilitat social de les dones.

2. Economia: Les revolucions industrials i postindustrials han eliminat els components mes físics del treball (convencionalment considerats masculins). Això, sumat al canvi demogràfic, ha permès la incorporació massiva de la dona a l’economia regular –la visible- .

3. Política: els estats se n’han fet ressò amb major o menor lentitud i ara legislen, executen i jutgen d’acord amb la nova situació.

4. Cultura: els components masculins de l’estructura cultural van canviant, tot i que més lentament, essent més ràpids els formals (l’escola per exemple) i més lents els informals (els valors i actituds, per exemple, on la normalitat encara és molt masculina).


Estructura i acció:

Cal tenir en compte la paradoxal perspectiva quan l’anàlisi es fa des de l’estructura/macro o des de l’acció/micro. Perspectiva paradoxal perquè sembla contradictòria però és complementària!

Estructura/macro, la baixa natalitat és la causa: en baixar la natalitat es donen les condicions socials per a que les dones accedeixin a la vida social, per exemple treball, estudis, etc.

Acció/micro, la baixa natalitat és l’efecte: (a partir del canvi estructural) cada dona té vida social, per exemple treball, estudis, etc. I a partir d’aquí pot decidir tenir menys fills i baixa la natalitat.


Conclusió:


Sense aquests canvis estructurals, sobre tot el demogràfic, les dones d’avui correríem la mateixa sort que les nostres besàvies: la subordinació; i les dones combatives d’avui correrien la mateixa sort que les seves besàvies: el menyspreu (o la presó o la foguera).

Només un poder més fort que el poder dels homes podia modificar la dominació masculina: aquest és el poder de l’estructura social




2.- ¿per què ara sembla que hi ha més homes que maten dones? (¿ara hi ha més homes que maten dones?)


Psicologia i psiquiatria, medicina i biologia ens expliquen com son els homes que maten dones (fins i tot el dret penal s’hi atreveix malgrat la seva enorme ignorància sobre l’ésser humà). Tanmateix, aquí ens interessa explicar el paper de la societat, perquè és el marc que condiciona i explica l’acció de les persones. I ho fem seguint el consell del vell Durkheim: considerant els fets socials aïllats de les seves manifestacions individuals.

Així, l’actual violència contra les dones com a fet social s’explica per l’acció combinada de dos factors socials que són les estratègies dels dos grups en conflicte, els homes i les dones.

El que no sabem (no ho pot saber ningú, i només ho podem conjecturar) és si l’acció combinada d’aquests dos factors incrementa la violència contra les dones o només n’incrementa la percepció (el coneixement, la preocupació, i sobre tot la denúncia).


2.1.- “morir matando” o els imperis en crisi són els més perillosos (l’estratègia masculina)

L’exercici de tots els poders funciona necessàriament amb violència (en qualsevol de les seves manifestacions: física o moral, material o simbòlica, tant se val). En conseqüència, la dominació masculina també s’ha exercit amb violència.

Ara, el desplaçament del poder està posant en crisi la dominació masculina, de manera que l’imperi que els homes havien edificat des de temps immemorials trontolla. I no hi ha res més perillós que un imperi en crisi per l’atractiu de la destrucció (sembla millor “morir matando”). I com més gran i antic és l’imperi major risc de violència final.

Podem, a més, sumar-hi dues dades més:

· una societat com la nostra (competitiva, garantista i hedonista) fa més probables aquests comportaments violents

· la persistència de valors masculins (la testosterona com a valor) que s’imposen a la manca d’arguments (és allò que cantava Raimon “no tenen arguments, usen la força”).

Per tant, pensar que amb uns quants canvis legislatius la violència contra les dones desapareixerà és d’una ingenuïtat tan extraordinàriament i immensament monumental que fa pensar en que es tracta d’un nou truc dels homes per seguir-la mantenint.


2.2.- reforma o revolució / reforma o ruptura (l’estratègia femenina)

El risc precedent s’intensifica o es redueix amb les estratègies femenines, que es poden resumir en les dues grans estratègies de tots els moviments socials des de que el món és món: reforma o revolució. Ambdues estratègies es poden compaginar, essent els moments revolucionaris els de major probabilitat de violència.


Revolució: Pel que sabem de la història dels moviments socials, al començament s’hi sol aglutinar molta gent amb diferents nivells de compromís i participació, fins que les diverses contradiccions del procés van fent que la direcció del moviment vagi quedant en mans dels sectors més dinàmics (els més combatius i/o il.luminats) que imprimeixen un ritme accelerat de confrontació i conflicte amb dos resultats:

  • no tothom pot seguir el ritme de manera que les líders es poden anar allunyant de les seves bases (o de la majoria de les seves bases).

  • L’adversari s’encabrona (i pot fer augmentar la resposta violenta del poder en crisi),

I a partir d’aquí poden donar-se dos escenaris: triomf de la revolució o thermidor (derrota de la revolució -victòria de vox, per exemple-). En ambdós cassos l’escenari és de violència: enfrontant la violència revolucionària del moviment (poc o gens física) amb la violència reaccionària del poder en crisi (que òbviament es pot manifestar de manera física i brutal).


La hipòtesi d’aquest escrit és que ara estem en un moment així: lideratge combatiu (molt combatiu), desconcert de les bases, i resposta agressiva del poder en crisi.


Reforma: La reforma té mala fama i és molt menys heroica que la revolució. Es una opció gradual que evita l’enfrontament directe. Es lenta. Òbviament no estalvia la violència reaccionària del poder en crisi, però tal volta la redueix i segur que la deslegitima.



Conclusió


La violència contra les dones ha existit des de sempre com a conseqüència de l’exercici del poder masculí. I ara s’hi suma la crisi d ‘aquest poder (primer factor), podent ser accentuada o no segons l’estratègia femenina predominant (segon factor).

De manera que tot i que no sabem si avui realment hi ha més violència física contra les dones (ningú ho pot saber), la intervenció dels dos factors:

  • en fa créixer la percepció (coneixement, preocupació i denúncia)

  • i potser també la pot fer créixer realment si és correcta la hipòtesi de que ara estem en un moment revolucionari.


A partir d’aquesta anàlisi del marc social, poden resultar més intel·ligibles les explicacions de la psicologia, la psiquiatria, la medicina i la biologia per entendre millor qui i com són els homes que maten dones.





116 visualizaciones0 comentarios
  • Normals i Diferents

Probablement Ada Colau es l’alcalde/ssa de Barcelona que més crítiques ha rebut en tota la història de la ciutat (i probablement per això mateix podria guanyar les properes eleccions si hi ha molta dispersió de vot). Així que oferim tres observacions crítiques sobre les crítiques així com una altra crítica per fer més intel.ligible aquest experiment sociopolític que han representat l’Ada Colau i els comuns.


Les observacions


1.- antes negro que mujer

Obama -negre home- va guanyar les eleccions, Hillary Clinton -dona blanca- les va perdre.

Moltes de les crítiques que es fan a la Colau son “ad mulierem”: coses que en els polítics-home es consideren normals en ella són objecte de crítica, per exemple l’afany de poder o la manera de vestir. I aquestes crítiques no les fan només els homes sinó també les dones (¿és que les dones li tenen enveja i no li perdonen que mani?).

Això s’inscriu en una llarga tradició de crítica de les dones-polítiques que no són glamouroses (recordeu que de Golda Meir es deia que no portava minifaldilla per que no se li veiessin els collons): la dona que es dedica a la política no pot ser cutre ni pot fer polítiques cutres. Per tant, a la Colau se la critica no tant per ser dona (que també) sinó per ser cutre i no glamourosa i per fer actuacions polítiques cutres que no fan lluir la ciutat.

Tot plegat requereix una anàlisi, que algun dia farem, sobre la persistència de components de la superestructura (per exemple valors culturals masculins) per damunt dels canvis infraestructurals (per exemple els demogràfics).


2.- derrota: la gran crítica

L’experiment Colau ha intentat defensar els vianants i la comunitat en l´us de la ciutat. N’ha sortit derrotat, clarament derrotat.

El cotxe ha guanyat. Victòria inapel·lable. I inapel.lable derrota la dels vianants.

L’individu/individualisme ha guanyat. Victòria inapel·lable. I inapel·lable derrota la de la comunitat.

Aquesta doble derrota explica la gran majoria de les crítiques a la Colau. Veiem-ho:


Derrota dels vianants:

La immensa majoria de recorreguts de la immensa majoria dels habitants de la ciutat es fan a peu o en transport públic. Només una minoria es fan amb vehicle privat.

En canvi, la perspectiva de la majoria de la gent quan pensem en la ciutat és la del cotxe (o de qualssevol vehicle privat): i així critiquem els embussos d’entrada/sortida de la ciutat, critiquem les limitacions al vehicle privat (superilles, peatonalitzacio ,etc). I no considerem gens ni mica que tot això beneficia a la majoria que es mou a peu o amb transport public.

Derrota de la majoria i victòria de la minoria. Quan critiquem anem, doncs, contra els nostres propis interessos. ¿Es que ens hem tornat bojos? : no, es que el cotxe ha guanyat. El cotxe ha guanyat materialment (indústria potent i lobbi poderosíssim) i ha guanyat simbòlicament (quan pensem/critiquem la ciutat pensem en cotxe; i el cotxe segueix essent indicador de status i autonomia individuals).

Per això quan ens definim en relació a la ciutat ho fem a partir del cotxe, la perspectiva minoritària esdevé la majoritària, i així el cotxe és el rei i critiquem les limitacions al cotxe i ens queixem dels embussos i de les superilles i acabem criticant un ajuntament que ha tingut la gosadia de pensar en la majora vianant (i ara!).


Derrota de la comunitat

La Colau no se n’ha sortit (algú podria dir que ni s’ho ha plantejat mai) i l’espai urbà s’ha privatitzat cada cop més. La comunitat també en surt derrotada.

Els carrers de BCN ja no són per a la comunitat sinó per a terrasses de bars, aparcaments de motos i bicis, càrrega i descàrrega, per no parlar dels efectes a l’espai públic del creixement de tots els tipus d’habitatges turístics. El negoci privat ha guanyat la ciutat.

L’interès privat està estructurant l’espai públic/col.lectiu de la ciutat a partir del seu benefici. Derrota, doncs, de la comunitat.


Tot plegat,

Les crítiques s’expliquen per la derrota. Derrota de l’experiment BCN que ha intentat defensar la perspectiva col·lectiva en lloc de la perspectiva individual, i ha volgut defensar els vianants contra el cotxe.

Si permeteu una mica de pedanteria erudita: l’hegemonia (Gramsci scripsit) la té el cotxe, no el vianant; la té la perspectiva individual, no la col.lectiva.


3.- el poder dels ajuntaments: una filfa

La crítica a la crítica: “doncs que la Colau posi més autobusos/metros/trens i aparcaments dissuassoris i que limiti les terrasses i els pisos turístics””.

Sí senyores!. Gran crítica (i encertada, oidà) que posa de manifest que els poders més propers a la gent (els ajuntaments) son els que tenen menys poder. Perquè tots els estats democràtics funcionen a partir d’una profunda desconfiança en la democràcia.

Per exemple l’immens engany de la separació de poders: el que més mana -el judicial, capaç d’aturar legislatius i executius- és l’únic que no te legitimació democràtica, a part de ser corporativament el més conservador

I per exemple l’enorme desconfiança en els ajuntaments que fa que les seves competències/poder siguin mínimes i que siguin els que més bufetades reben perquè són els que estan més a la vora de la gent. Insistim-hi: els ajuntaments no tenen poder, tenen escassa capacitat financera, escasses competències, i no es poden saltar les lleis (per molt injustes que siguin com les que permeten l’especulació): un ajuntament no pot fer res (o gairebé res) en front de l’especulació del sòl i els fons voltor; ni pot obligar renfe, adif, ferrocates, e tutti quanti a posar més trens/metros/autobusos; ni pot modificar miraculosament la mala educació d’indígenes i forasters que embruten sense pietat per on passen.

A més, el petit poder que tenen els ajuntaments es limita al seu terme municipal (que en el cas de BCN és només de 100 quilòmetres quadrats, quan, per exemple el de Madrid es de 600 quilòmetres quadrats)

En fi... El poder més proper a la gent és el que té menys poder.



L’altra crítica


Colau porta ja vuit anys a l’Ajuntament, i certament s’ha topat amb el seu escàs glamour, amb la victòria dels cotxes i de l’interès individual, i amb les misèries competencials dels ajuntaments d’aquest país.

Tanmateix, pel que fa a la victòria dels cotxes i de l’interès individual (la gran derrota de l’experiment Colau!) hi ha una altra crítica a fer: l’escassa ambició de l’experiment. En la nostra hipòtesi es tracta d’una crítica política: l’escassa ambició s’explica perquè Colau i la seva gent provenen d’una cultura política de resistència, més acostumats a negar que a afirmar, més acostumats a la defensa que a l’àtac. Per tant més acostumats a reivindicar que a gestionar.

Si aquesta hipòtesi és certa es pot confirmar en tres manifestacions crítiques:

1.- el grouchomarxisme quan els principis topen amb la realitat (covardia política: hi ha uns principis, però si no agraden es canvien). Exemples a dojo al llarg dels vuit anys, essent potser el més paradigmàtic el de la relació amb el Mobile.

2.- la inseguretat en la gestió, observable tant en la incapacitat d’imposar (sembla que la coerció els fa por) com en la dificultat de relació amb col·laboradors i treballadors i amics i coneguts i saludats (és més important la lleialtat que l’eficiència)

3.- incapacitat de transcendir els límits territorials: BCN és petita però no sembla que s’hagin aprofitat gaire les possibilitats i recursos que ofereix l’àrea metropolitana (més de 600 quilòmetres quadrats), de la qual n’és la presidenta l’alcaldessa de BCN.



Miniconclusió


La crítica als poders locals és fàcil i gratis: d’una banda perquè són filfa i d’altra banda perquè són el punching ball ideal per descarregar la ràbia conscient i/o inconscient de la derrota.

Tanmateix, es bo recordar que els límits dels poders locals son a petita escala els mateixos límits que els macropoders de qualsevol societat (econòmics i polítics -els estats-) posen a tots els esforços de transformació social: novament, doncs, la derrota i la necessitat de trobar algú a qui carregar-ne les culpes.

Tot això (que ja sabem però que sovint oblidem com cantava Raimon) ens posa al davant d’un astut i pervers dil.lema del presoner: si la voluntat de transformacions socials es fa fora del sistema és extremisme i terrorisme i pecat mortal i totes les plagues d’Egipte; i si es fa dintre del sistema les seves limitacions la fan pràcticament inoperant (generant la ràbia conscient i/o inconscient de la derrota).

Per tant, només ens queda el derecho al pataleo i per tant patalegem a la pobra Colau.


Ja ens ho van dir fa 50 anys i llavors no ens ho vam voler creure: “todo està atado y bien atado”




121 visualizaciones0 comentarios
bottom of page